Este sitio web usa cookies, puedes ver la política de cookies, aquí

La legislación española

La Ley General Española vigente en la actualidad es la más moderna, social y completa, y constituye una guía para las legislaciones del resto de la Comunidad Europea.

La actual legislación asume que existe la voluntad de donar en ausencia de una negativa explícita del donante potencial. Pero en la práctica, son los familiares quienes dan el consentimiento a la donación.

Es necesaria la transparencia en los criterios de distribución de órganos pues incrementa la confianza de la opinión publica en los programas de trasplantes y en la posterior donación altruista.

Por ello los profesionales que trabajan con pacientes que pueden ser potenciales donantes, el trato al paciente y a su familia será tan humano y de la mejor calidad que podamos ofrecer, para llegado el momento, fomentar la donación.

El médico como máximo responsable del paciente, será el encargado, en el momento preciso, de plantear la donación generalmente a la familia y confirmar la muerte cerebral será el último acto médico que padecerá el cuerpo del paciente. Por tanto, es importante el concepto de muerte cerebral: es básico a lo largo de toda la legislación.

La Ley General de Trasplantes es un Real Decreto que surge en 1980(22de febrero) y desarrolla la Ley de 27 de octubre de 1979 sobre la extracción y trasplante de órganos. Esta Ley se divide en tres capítulos:

Capitulo 1

Obtención de órganos procedentes de donantes vivos.
En este capítulo costa de 4 artículos que se resumen en los siguientes puntos:

  • Deben hacerse en centros especializados autorizados por el Ministerio.
  • El donante será mayor de edad, en perfecto estado de salud física y mental.
  • Deben hacerse en centros especializados autorizados por el Ministerio
  • El donante será mayor de edad, en perfecto estado de salud física y mental.
  • El donante podrá vivir sin el órgano donado, sin disminuir su capacidad funcional gravemente.
  • El donante recibirá información de las consecuencias, dando el consentimiento expreso libremente y desinteresadamente, con conocimiento de causa.
  • El destino del órgano donado será para una persona concreta, con el fin de mejorar, de forma sustancial, sus esperanzas y condiciones de vida.
  • En todo momento se debe de garantizar el anonimato del receptor.
  • El estado de salud físico y mental del donante debe ser garantizado por un médico diferente de aquellos implicados en la extracción del órgano: el certificado médico incluirá todo lo referente al donante:
    • Estado de salud físico y mental.
    • Información que le ha sido facilitada.
    • Cuáles son sus motivaciones, y si tiene alguna presión para tomar la decisión de donar.
  • La relación nominal de los profesionales que colaboran con el médico que certifica en la en las tareas arriba descritas
  • El documento de cesión del órgano será firmado por el donante y por los asistentes (médico encargado de certificar y sus asistentes).Cualquiera de ellos.